Cuando uno va al Puerto de Veracruz siempre regresa con más ganas del sabor del Gran Café de La Parroquia, una joya para los amantes del café cómo debe ser. Desde el elegante uniforme de los meseros al clásico sonido para ordenar más leche, la tradición se vive en cada orden realizada en La Parroquia, por eso su llegada a El Palacio de Hierro en Andamar es un momento lleno de orgullo para los jarochos. Para el momento de apertura, El Palacio de Hierro se convirtió en un instante del Centro Histórico de Veracruz al contar con hasta el más mínimo detalle del icónico estilo de La Parroquia.

















